Los vestuarios influyen en lo que los clientes piensan de un estudio, un club o el spa de un hotel tanto como la sala de entrenamiento. También están entre las salas más difíciles de mantener en buen estado. El aire cálido y húmedo, los suelos mojados, el uso constante y la limpieza frecuente pasan factura. Las taquillas y los bancos de madera pueden lucir excelentes en estos espacios durante muchos años, siempre que la sala se diseñe y se cuide teniendo en cuenta la humedad.
Este artículo trata cómo afecta la humedad a la madera en los vestuarios, una rutina de cuidado para taquillas y bancos, y las revisiones generales que mantienen la sala segura y agradable.
Por qué los vestuarios son exigentes
Las duchas introducen grandes cantidades de vapor de agua en el aire. Las toallas mojadas, los bañadores y la ropa de entrenamiento añaden más. Cuando la ventilación es débil, la humedad relativa se mantiene alta durante largos periodos.
El Wood Handbook del Forest Products Laboratory de Estados Unidos muestra cómo reacciona la madera. A unos 21 °C, la madera en un aire con un 50 % de humedad relativa se estabiliza en torno a un 9 % de contenido de humedad. Al 80 % sube a alrededor del 16 %, y al 90 % a alrededor del 20 %. A medida que cambia el contenido de humedad, la madera cambia de tamaño, sobre todo en sentido transversal a la veta. Un acabado ralentiza este intercambio, pero el Handbook señala que no cambia el contenido de humedad que la madera acaba alcanzando.
Así que el cuidado más eficaz de las taquillas de madera empieza por la sala: una buena extracción y ventilación, para que el aire húmedo se elimine rápidamente después del uso.
Materiales adecuados al espacio
La elección del material marca una gran diferencia en las salas húmedas. La madera maciza y el contrachapado de buena calidad toleran mejor la humedad y las fijaciones repetidas que el aglomerado y el MDF, que pueden hincharse y dejar de sujetar tornillos y bisagras cuando se mojan. Los cantos, los extremos cortados y las bases de los cuerpos deben estar completamente sellados, porque el Wood Handbook señala que la testa absorbe el agua líquida entre 10 y 100 veces más rápido que las demás superficies.
Elevar las taquillas sobre zócalos o patas, o fijarlas a la pared separadas del suelo, las mantiene fuera del agua estancada y facilita la limpieza del suelo.
Cuidado diario de taquillas y bancos
- Limpie las superficies con un paño húmedo y un limpiador suave de pH neutro. Séquelas después.
- Limpie los puntos de contacto frecuente, como tiradores, frentes de cerradura y cantos de los bancos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) aconsejan limpiar primero y desinfectar después cuando haga falta, siguiendo la etiqueta del producto, incluido el tiempo de contacto.
- No riegue con manguera ni empape las taquillas o los bancos. Pulverice sobre un paño, no sobre la madera.
- Retire el agua estancada de los bancos y de las bases de las taquillas.
- Deje entreabiertas las puertas de las taquillas vacías al cerrar, si sus medidas de seguridad lo permiten, para que circule el aire.
La guía del NHS sobre control de infecciones en el entorno construido, HBN 00-09, recomienda taquillas fáciles de limpiar. Ayudan las superficies lisas y selladas, sin repisas ni ranuras innecesarias.
Cuidado semanal
- Abra todas las taquillas y revise su interior en busca de humedad, moho, olores u objetos olvidados.
- Revise las bisagras, las puertas y los cierres. Las puertas deben cerrar a escuadra y no descolgarse.
- Observe el acabado en los cantos, las bases y alrededor de los tiradores, donde empiezan el desgaste y los daños por agua.
- Revise los bancos en busca de fijaciones flojas y cualquier movimiento.
- Compruebe que los muebles fijados a la pared no se han movido.
Cerraduras
Muchos vestuarios usan hoy cerraduras electrónicas. Las cerraduras RFID suelen usar tarjetas o pulseras de 13,56 MHz conformes con la norma ISO/IEC 14443, la misma familia de tecnología sin contacto que se usa en muchas tarjetas de acceso y de pago.
- Revise las pilas según un calendario. Una revisión periódica evita bloqueos.
- Mantenga los frentes de cerradura limpios y secos. Límpielos con un paño húmedo, no mojado.
- Gestione con cuidado las tarjetas maestras y lleve un registro de quién las tiene.
- Registre las averías y los problemas repetidos de taquillas concretas.
El resto de la sala
Suelos
Los suelos mojados son el principal riesgo de resbalón en los vestuarios. La guía del HSE sobre resbalones insiste en que la contaminación, como el agua en el suelo, es una causa importante de resbalones. Use un pavimento antideslizante adecuado, recoja el agua enseguida, ponga alfombrillas donde la gente sale de las duchas y use señales de advertencia mientras los suelos estén mojados.
Instalaciones de agua
Las duchas y los grifos que no se usan con regularidad pueden dejar que el agua se estanque. La guía del HSE sobre el control de la Legionella aconseja identificar los puntos de consumo que se usan menos de una vez por semana y purgarlos al menos semanalmente, así como almacenar el agua caliente a 60 °C o más y suministrarla a no menos de 50 °C en el punto de consumo, con el agua fría por debajo de 20 °C. Su evaluación de riesgos del agua debería establecer qué se aplica a su edificio.
Ventilación
Compruebe que los extractores funcionan cuando deben y que las rejillas están limpias. Una extracción débil es una causa habitual de humedad persistente en los vestuarios, y afecta a todas las superficies de madera de la sala.
Un calendario sencillo
| Frecuencia | Tareas |
|---|---|
| Cada día | Limpiar y secar taquillas y bancos, limpiar los puntos de contacto frecuente, retirar el agua estancada, revisar los suelos |
| Cada semana | Revisar el interior de las taquillas, revisar bisagras y puertas, revisar acabados y fijaciones, purgar los puntos de consumo poco usados |
| Cada mes | Revisar las pilas de las cerraduras y las tarjetas maestras, repasar el registro de averías, revisar la ventilación |
Taquillas fabricadas para salas húmedas
Round Fit fabrica las taquillas solo en madera maciza y contrachapado, nunca aglomerado ni MDF, con un acabado de laca mate. La RFID es nuestra opción de cerradura preferida, y las taquillas se diseñan en torno a la cerradura que usted elija. Una columna de taquillas típica mide 30 × 50 × 180 cm (an × p × al), dividida según su briefing, en haya, fresno o roble de serie, o en cualquier otra especie bajo pedido. Cada pieza de Round Fit se prueba antes de salir del taller, y la instalación se realiza a través de nuestros socios de distribución locales.
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